PREGUNTAS SOBRE EL SISTEMA CIRCULATORIO HUMANO

Aquí aparecerán las preguntas y cuestiones más frecuentes sobre el sistema circulatorio humano.

Es la fuerza que la sangre,  impulsada por el corazón, ejerce en la pared interna vascular a su paso por las arterias.

De acuerdo con la ecuación que gobierna la resistencia hemodinámica de un vaso, la viscosidad es un factor que afecta directamente a dicha resistencia. En condiciones normales, este factor se puede considerar constante y su papel en la resistencia es pequeño. Sin embargo, cuando este factor cambia, por un incremento o disminución importante del número de elementos formes de la sangre, su efecto en la viscosidad puede ser apreciable y aunque el efecto de la viscosidad sobre la resistencia arterial es mucho menor que el radio del vaso, los cambios pueden afectar a la presión arterial y consecuentemente, al trabajo cardíaco.

El incremento de la presión arterial media supone una disminución de la distensibilidad arterial, lo que a su vez determina un incremento de la presión de pulso, ya que éste depende del volumen sistólico y la distensibilidad o complianza. Aunque no se modifique el volumen sistólico si lo hace la distensibiliddad.

No porque depende del número de poros de la región capilar que se estudie.

Una caída importante de σ significa una alta permeabilidad para las proteínas plasmáticas y en consecuencia, un incremento en la concentración de proteínas tisulares, lo que supondrá un movimiento de líquido plasmático hacia el espacio intersticial.

El aumento del número de capilares disminuye la distancia media de difusión y aumenta la superficie de intercambio, por lo que se favorece tabto el intercambio de solutos como de agua. La disminución del número de capilares tiene el efecto contrario.

La estimulación simpática venosa supone una venoconstricción que determina una disminución de la distensbilidad venosa, lo cual supone incremento de la presión venosa y en consecuencia incremento del retorno venoso.

  1. En el momento de la maniobra, la presión intratorácica aumenta, produciéndose una disminución del retorno venoso (aumento de la presión venosa periférica) y un aumento de la salida arterial (aumento del gasto cardíaco) y aumento de la presión arterial.
  2. Si se mantiene la maniobra, el gasto cardíaco se reduce, por la caída del retorno venoso y la presión arterial también. Se produce un incremento reflejo de la frecuencia cardíaca.
  3. Cuando cesa la maniobra, se incrementa el retorno venoso, se recupera el gasto cardíaco y también la presión arterial, alcanzando valores mayores a los normales debido al incremento de la resistencia vascular sistémica que se originó previamente.

    Esta maniobra resulta peligrosa en los sujetos que padezcan de debilidad o lesión venosa.

Por la presión mural de distensión resultante de la presión venosa subatmosférica y la presión atmosférica.

Porque la presión intracraneal, gracias al cráneo, es independiente de la subatmosférica. Además la presión del LCR (líquido cefalorraquídeo)  disminuye de forma paralela como lo hace la venosa, por lo que no se modifica la presión transmural de distensión.

Porque en la circulación venosa cerebral, la presión hidrostática es negativa dominando sobre la presión de flujo. Mientras esté dentro del cráneo, la presión transmural es constante, ya que la presión tisular cerebral cursa igual que la venosa, pero en el momento que se pone en contacto con la presión atmosférica, al ser la presión venosa menor, se produce un efecto de succión de aire que produce una embolia gaseosa.

Una insuficiencia cardiaca derecha, significa que en cada latido cardiaco el ventrículo derecho no es capaz de eyectar un volumen sistólico adecuado, por lo que durante la diástole se acumula sangre en dicho ventrículo, disminuyendo así el retorno venoso, lo que lleva a un aumento de la presión venosa sistémica y en consecuencia aumento de la presión capilar, que a su vez lleva a un aumento de la filtración sobre la reabsorción.

La disminución en la concentración de albúmina plasmática determina una disminución de la presión oncótica plasmática, ya que esta proteína es la principal responsable de dicha presión. En consecuencia se produce un incremento de la filtración capilar y por tanto un edema.

Al estar de pie e inmóvil, la presión venosa al nivel de los pies es máxima debido a la presión hidrostática (PH), lo que implica un aumento de la presión capilar (Pc) favoreciendo la filtración sobre la reabsorción y por tanto la aparición de un edema.

Si usamos la musculatura esquelética de las extremidades inferiores, se favorece el flujo venoso hacia la aurícula derecha y en consecuencia, se disminuye la presión venosa en las extremidades inferiores y así la presión capilar de esa región.

La eliminación de los ganglios linfáticos axilares supone una reducción del drenaje linfático del brazo correspondiente, por lo que se favorece el acúmulo de líquido intersticial durante el proceso de intercambio líquido capilar.

Ante la disminución de la presión arterial renal y consecuentemente disminución del flujo renal, el riñón responde con la liberación de renina que actúa sobre el angiotensinógeno, dando lugar a la angiotensina II que tiene efectos presores e inotrópicos positivos sobre el corazón. Además esta molécula estimula el centro de la sed y favorece la liberación de aldosterona que disminuye la excreción de sodio, lo que supone retención de agua, por lo que se aumenta el volumen hídrico general y el volumen sanguíneo en concreto, lo cual lleva a un incremento de la presión arterial.

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